
sábado, 19 de septiembre de 2009
25 AÑOS DE DEVOCION

25 AÑOS DE DEVOCION CUMPLE CONGREGACIÓN NATIVIDAD VIRGEN DE COCHARCAS DE APATA
Como en Sapallanga, Orcotuna y Marcatuna, el pueblo de Apata (Jauja) es devoto fiel de la Virgen de Cocharcas, en cuyo honor se desarrolla durante varios días una serie de actividades, en que lugareños y visitantes se congregan para cumplir sus promesas, así como para pedir protección y milagros a la madre de Jesús.La fiesta patronal del pueblo es una costumbre ancestral que se renueva cada año, con el masivo peregrinaje de residentes apatinos que llegan desde distintos lugares del país y del mundo. Paisanos, amigos y familias se reencuentran con fervor, manteniendo viva su fe y cariño por la "La perla escondida del valle del Mantaro".La novena y rezo del Santo Rosario culmina hoy con la misa de fiesta (10 a.m.) que estará a cargo de mons. Pedro Barreto Jimeno, Arzobispo de la Diócesis de Huancayo, luego la procesión de la efigie por el perímetro de la plaza, feria agropecuaria y artesanal y presentación de estampas folklóricas donde destaca con mucha prestancia "La Tunantada".Esta danza es alegre y colorida, cuyas integrantes, jaujinas, wankitas, chupaquinas se obligan a bailar durante ocho años. Completan la estampa los príncipes, huatrilas, chutos, tunantes, arrieros, jamiles y otros personajes, cuyos requiebros, zapateos y escaramuzas son el deleite de la concurrencia.BODAS DE PLATA. En Apata participan varias agrupaciones tunanteras. Una de las más antiguas y que hoy 8 de setiembre de 2009 cumple sus Bodas de Plata es la "Congregación Natividad Virgen de Cocharcas", nacida una entusiasta víspera de hace 25 años.En aquella oportunidad, la iniciativa del Ing. David García Castillo (+) tuvo el apoyo de damas apatinas como Renee Martínez, Angélica Palacios, Dina Martínez, Rosita Pariona y Dionisia Bravo, quienes para el día siguiente tenían comprometido a una veintena de familiares que se sumaban a la agrupación, debutando con gran suceso bajo los acordes de la orquesta "Delirio Apatino" dirigido por el maestro Samuel Cotera Saquicoray.A diferencia de Jauja, donde las danzantes utilizan máscaras de mujer, las apatinas se lucen al natural, coquetas, alegres y divertidas.Gracias al apoyo moral y material que cada año brindaron familiares y amigos se fue logrando afianzar la agrupación, con el fin de animar la festividad en honor de la patrona del pueblo, mantener la tradición, identidad y costumbres del valle, lo que permite promover el turismo interno.La actual directiva que preside el Arq. Leopoldo Martínez, al reconocer a muchos integrantes que mantienen viva la congregación, como José Antonio Duarte, María Valencia, César Palacios, Paco Valencia, Elsa de Valencia, así como a sus entusiastas socias como Lily Landaveri, Gladys Túpac, Miriam Ojeda, Vladimir, Ninoska e Hilda Aliaga, Vilma Granados, Teresita Valencia, Beto Benza, Sonia Beltrán Fanny Rivera, Ronald Sucuitana, Mariluz Cerrón, así como a viejos tunanteros como Pancho Llanto y Eustaquio Pérez (+), refuerza la unión, camaradería y amistad que reina en esta agrupación.Se que he omitido muchos nombres; créanme que es involuntario y por falta de espacio, pero sabemos que hay un manto milagroso que protege a todos y cada uno de quienes pertenecen a la Congregación, y a todos quienes tienen fe en la Virgen de Cocharcas de Apata.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
GESTION EDIL
En estas fiestas patronales del 8 de Setiembre, en donde se rinde homenaje a la Santísima Virgen Natividad de Cocharcas, el Alcalde de Apata José Rojas Paitán inaugurará la moderna pista del parque principal al cementerio municipal, como también la reconstrucción del techado de la iglesia 
matriz. FELICITACIONES PEPE.

lunes, 24 de agosto de 2009
ESCUELA 508
Busco en mi memoria, y encuentro muchos recuerdos que creía perdidos
Y vuelven a revivir en mi corazón, soltando toda su magia.
Y el que más viene a mi mente, es el de mi escuela 508.
La escuela que me vio crecer, la que me enseñó, en cierta forma, el sentido de la vida.
Recuerdo sus aulas llenas de sabiduría, el patio donde de niño siempre jugué. Seria imposible olvidar todo lo que mi escuela 508 me brindó.
Una parte de mi vida está basada en los años que junto a mi escuela pasé,
Desde el simple aroma de los libros, hasta la experiencia, que con esfuerzos logré alcanzar.
Recuerdo el primer día de clases, ese miedo que siempre se tiene al empezar, no puedo negar el haber soltado una lagrima al ver a mi madre alejarse, y dejarme en esa aula, fría y sin sentimientos.
Que con el correr de los años, se fue tornando cálida, y atrapando mis emociones
Cuantas veces caminé tus pasillos, cuantas veces abrí tus puertas, fueron tantas que ya perdí la cuenta.
Si Dios me concediera un solo deseo, le pediría revivir esos años de mi escuela 508 . Recorrer sus aulas, jugar en su patio, poder volver a sentirme un niño otra vez, contemplar el pizarrón mientras el profesor Camarena escribía. Oír el sonido de la campana, llamándonos a disfrutar del recreo,
Todo eso llenaría de júbilo mi corazón.
Cuando cierro mis ojos, despierta el sueño de mi niñez, y en un vuelo imaginario, vuelvo a revivir esos momentos de satisfacción. Volver a pisar el suelo, que muchos caminamos en lo extenso de los años, sentarme en el pupitre, donde mis secretos quedaron guardados. Mirar el patio a través de tu ventana, y con ansias esperar el sueno de tu campana, para salir a jugar.
Siete años de mi vida viviendo esa emoción, siete años que me brindaste, 508 de mi corazón.
Como poder olvidarte, si fuiste en gran parte el pilar de mi vida. Me enseñaste a ser, lo que hoy pude ser. Pasaron Muchos años, alegrías, logros, que en su acontecer me hicieron fuerte. Sería imposible borrar tu recuerdo, por que más allá de mi mente, está en mi corazón.
Sé que jamás de mi te olvidaras, ni de todos los que por aquí pasamos,
Por que las sombras, de cuando niños éramos, seguirán transitando tus aulas, recorriendo tus pasillos, jugando en tu patio. Nuestras voces, en tus cimentos quedaron grabadas, y los nombres de cada uno de nosotros, en un rincón de tus pupitres están tallados. Manteniendo vivo un sentimiento.
Hoy, soy el hombre que anhele ser, y sentado frente a este papel, a través de este escrito, solo quiero agradecerte cuanto significó para mí, los años que me brindaste.
Siempre estarás ocupando un espacio en mi corazón, escuela primaria,
Mi escuela 508 hoy 30490
AGRADECIMIENTO
Quiero agradecer a mi profesor Daniel Camarena Terrazos, por sus sabios consejos, que Dios lo tenga en su gloria.
También rindo tributo a estos grandes profesores:
DANIEL MADRID SALAZAR (CHOCALA)
JULIO GRANADOS BULLON (BRUJO)
VICTOR NINAHUANCA GRANADOS
JOSE LEON TENICELA
REYNALDO ORE INGA
HEVER GARCIA MARTINEZ
MAXIMO CALDERON GARAY
Y vuelven a revivir en mi corazón, soltando toda su magia.
Y el que más viene a mi mente, es el de mi escuela 508.
La escuela que me vio crecer, la que me enseñó, en cierta forma, el sentido de la vida.
Recuerdo sus aulas llenas de sabiduría, el patio donde de niño siempre jugué. Seria imposible olvidar todo lo que mi escuela 508 me brindó.
Una parte de mi vida está basada en los años que junto a mi escuela pasé,
Desde el simple aroma de los libros, hasta la experiencia, que con esfuerzos logré alcanzar.
Recuerdo el primer día de clases, ese miedo que siempre se tiene al empezar, no puedo negar el haber soltado una lagrima al ver a mi madre alejarse, y dejarme en esa aula, fría y sin sentimientos.
Que con el correr de los años, se fue tornando cálida, y atrapando mis emociones
Cuantas veces caminé tus pasillos, cuantas veces abrí tus puertas, fueron tantas que ya perdí la cuenta.
Si Dios me concediera un solo deseo, le pediría revivir esos años de mi escuela 508 . Recorrer sus aulas, jugar en su patio, poder volver a sentirme un niño otra vez, contemplar el pizarrón mientras el profesor Camarena escribía. Oír el sonido de la campana, llamándonos a disfrutar del recreo,
Todo eso llenaría de júbilo mi corazón.
Cuando cierro mis ojos, despierta el sueño de mi niñez, y en un vuelo imaginario, vuelvo a revivir esos momentos de satisfacción. Volver a pisar el suelo, que muchos caminamos en lo extenso de los años, sentarme en el pupitre, donde mis secretos quedaron guardados. Mirar el patio a través de tu ventana, y con ansias esperar el sueno de tu campana, para salir a jugar.
Siete años de mi vida viviendo esa emoción, siete años que me brindaste, 508 de mi corazón.
Como poder olvidarte, si fuiste en gran parte el pilar de mi vida. Me enseñaste a ser, lo que hoy pude ser. Pasaron Muchos años, alegrías, logros, que en su acontecer me hicieron fuerte. Sería imposible borrar tu recuerdo, por que más allá de mi mente, está en mi corazón.
Sé que jamás de mi te olvidaras, ni de todos los que por aquí pasamos,
Por que las sombras, de cuando niños éramos, seguirán transitando tus aulas, recorriendo tus pasillos, jugando en tu patio. Nuestras voces, en tus cimentos quedaron grabadas, y los nombres de cada uno de nosotros, en un rincón de tus pupitres están tallados. Manteniendo vivo un sentimiento.
Hoy, soy el hombre que anhele ser, y sentado frente a este papel, a través de este escrito, solo quiero agradecerte cuanto significó para mí, los años que me brindaste.
Siempre estarás ocupando un espacio en mi corazón, escuela primaria,
Mi escuela 508 hoy 30490
AGRADECIMIENTO
Quiero agradecer a mi profesor Daniel Camarena Terrazos, por sus sabios consejos, que Dios lo tenga en su gloria.
También rindo tributo a estos grandes profesores:
DANIEL MADRID SALAZAR (CHOCALA)
JULIO GRANADOS BULLON (BRUJO)
VICTOR NINAHUANCA GRANADOS
JOSE LEON TENICELA
REYNALDO ORE INGA
HEVER GARCIA MARTINEZ
MAXIMO CALDERON GARAY
jueves, 13 de agosto de 2009
FIESTA PATRONAL
La Junta Directiva de la Hermandad de la Virgen Natividad de Cocharcas Distrito de Apata Provincia de Jauja, residentes en Lima inscrita en los Registro Públicos con Partida 12123291 del 21 de febrero del 2008, tienen el agrado de invitar a ustedes y familia a disfrutar de la Tradicional Fiesta Patronal en honor a la Santisíma Virgen Natividad de Cocharcas, del Distrito de Apata provincia de Jauja, residentes en Lima, que se realizará los los días lunes 07 y martes 08 de setiembre del 2009 en el Club Huarocondo, ubicado en el jr. Los ciruelos nº 450 alt. de la cuadra 02 de la Av. Wisse San Juan de lurigancho.
lunes, 10 de agosto de 2009
lunes, 3 de agosto de 2009

EL VALLE DEL MANTARO SE PREPRARA PARA RECIBIR LA FIESTA DE "MAMACHA COCHARCAS"
Por lo menos en cinco distritos del valle del Mantaro, se preparan para recibir las fiestas en honor a la Virgen de Cocharcas. Pobladores de Sapallanga, Apata, Tres de diciembre, Marcatuna, Orcotuna y devotos de la virgen, se congregaran , el 8 de setiembre día central, para rendir homenaje a Mamacha Cocharcas.En cada uno de los distritos, diversas son las celebraciones por el día de la Virgen de la Natividad, como la llaman en Sapallanga.
En Apata, danzantes de la tunantada le dan originalidad y color a la fiesta de Cocharcas; en tanto en Orcotuna se lucen los avelinos de Cáceres y los chonguinos; lo propio hacen en Chupaca con la danza de los auquish o “Viejos”; en Tres de Diciembre la morenada y en Sapallanga con la chonguinada y la negrería.
Sin duda toda una fiesta. Según cuentan la virgen se les apareció a unos pastorcitos, lavando pañales de su hijo, convirtiéndose después en piedra y sin poder ser traslada del lugar hasta donde llegaron fieles a pedir su bendición.
Como parte de la festividad, en Orcotuna, Apata y Marcatuna, se realizará la procesión de la imagen, también habrán ferias agropecuarias y artesanal, concurso de danzas y el festival de platos típicos, la feria gastronómica del chicharrón y cuy en Sapallanga.
Habrá una tarde taurina en Apata, recorrido y desfile de mayordomos en Orcotuna, concurso de estampas folklóricas en Sapallanga, desfile folklórico en Tres de Diciembre y tarde taurina en Marcatuna
En Apata, danzantes de la tunantada le dan originalidad y color a la fiesta de Cocharcas; en tanto en Orcotuna se lucen los avelinos de Cáceres y los chonguinos; lo propio hacen en Chupaca con la danza de los auquish o “Viejos”; en Tres de Diciembre la morenada y en Sapallanga con la chonguinada y la negrería.
Sin duda toda una fiesta. Según cuentan la virgen se les apareció a unos pastorcitos, lavando pañales de su hijo, convirtiéndose después en piedra y sin poder ser traslada del lugar hasta donde llegaron fieles a pedir su bendición.
Como parte de la festividad, en Orcotuna, Apata y Marcatuna, se realizará la procesión de la imagen, también habrán ferias agropecuarias y artesanal, concurso de danzas y el festival de platos típicos, la feria gastronómica del chicharrón y cuy en Sapallanga.
Habrá una tarde taurina en Apata, recorrido y desfile de mayordomos en Orcotuna, concurso de estampas folklóricas en Sapallanga, desfile folklórico en Tres de Diciembre y tarde taurina en Marcatuna
viernes, 19 de junio de 2009

APATA LA VILLA DE LADERAS FLORIDAS, EN 3 TIEMPOS
Por el Escritor y Poeta Armando Castilla Martínez
He viajado al escondido pueblito de Apata, la villa de laderas Floridas, llevando conmigo el segundo tomo de los Ensayos de Don Miguel de Unamuno y Jugo, nacido en Bilbao en el año de 1864, en el mismo año y fecha en que naciera para la historia de los pueblos del Perú la tierra noble y generosa de Apata.
A la sazón, ya había leído un bellísimo Ensayo suyo, de entrañable valor poético y filosófico, de filosofía honda y sencilla, titulado el “Perpetuo Pescador de Caña” Su lectura: dulce apacible, escrita con especial pureza, cristalina, tersa, de delicado encanto, me trajo a la memoria aquella oda tan conocida del exquisito Fray Luis de León que empieza cantando la soledad del que huye hacia la paz del campo:
Que descansada vida la del que huye del mundanal ruido.
Buscaba reposo y frescura como don Miguel. Y ninguna compañía me hubiera sido mas grata en estos momentos como este Dn Quijotesco Dn. Miguel de Unamuno. Como el yo soy lo menos ciudadano que cabe y llevo el alma vestida no ya de hayas, robles, castañas y nogales y tapizada de helechos, de argoma y brezo. Mi paisaje esta aromado de retamas, ramillas, chinchilcunas y eucaliptos. Florecen en mis campos los cuadros y las tunas, los chaguales y los juncos.
Huyendo a mis propias miseriucas y, a las miserias de los otros había venido en busca de quietud, a dejar correr mi vida “en suave baño de resignada dejadez”. Junto a la orilla del río seco y ala sombra de alisos y quinuales saboreaba la música dulce y apacible de las aguas; la inefable sinfonía del aire tocando el bordón de las ramillas.
Me alegraba doblemente, de tener al alcance de mis manos al fuerte vasco y en la mansedumbre temblorosa de las aguas buscaba aquella alegre pradera donde cultivan los sabios los pensamientos mas altos y los sueños de verdes tallos.
A poco de abrir sus apasionados e inquietantes Ensayos encóstreme con uno de esos paisajes estremecidos y vivientes de Don Miguel. En ella recuerda una doble salida de luna llena, cuando a la vez que se alejaba reflejaba en el cristal del rió.
Yo había llegado al pueblito de APATA una tarde única. Los vientos quedaron sé dormidos en algún lejano bosquecillo de eucaliptos. El sol se deslizaba mansamente en el regazo de los montes. Estaba todo tan sereno. Tan quieto. La Luna, en estado de gravidez, asómese no bien se hubo ocultado el sol. Y como en aquella excursión de Don Miguel a la Villa de Ledesma, la luna, desnuda y pudorosa se bañaba en el hilillo de agua que cruz el pueblo, estremeciéndose de frió.
Pasa el riachuelo bajo un pontezuelo de piedra. Y los eucaliptos, hacen guardia. A su vera, a la vera del riachuelo, se retratan, mansamente tumbos de áureos frutos y rosadas flores alizos verdinegros, esbeltos y platinados eucaliptos de hojas largas a manera de guadañas y juncos y ramillas y capulies. Allí van a beber o a refrescar sus alas palomas torcazas.
En las mismas puertas del pueblo existe un campo todo vestido de verde, hoy dia la tarea destructora de las aguas de Enero, va reduciendo su belleza y su extensión, que llamamos cariñosamente “pashpita” y aquí , una era, gavillas de trigo y una chocita de paja,
Fue desde el quieto remanso de esa era que yo contemplaba como un pájaro de cera a cazar los “ucuys” que abundan en las aguas tranquilas de este ríos. Y fue esta misma noche de plenitud lunar, mientras juncos y chinchilcumas se estremecían, dulcemente de amor y de dulzura, cuando anegado de recuerdos evoque con pesadumbre y melancolía las noches rumorosas del “huayllar” y los juegos de la infancia: “la viudita”, “la torre”, “que pase el rey”. “el diablo con sus diez mil cachos y el angel con su bola de oro, que a hora, a la mitad del camino me anegaba en dulcisima tristeza.
Aquí, como en la Villa Ledesma, todos viven despacio. El gañan ara la tierra con parsonomia camina, tras la yunta, mediante. Mascullan las ovejas su oración tardinera y las pichiucitas prolongan su canto, con tono lastimero .Agosto la época de los vientos, transcurre con lentitud de buey. Los campos amarillentos se adormecen bajo el sol canicular. Una vaga melancolía se apodera de los más escondidos rescoldos del alma.
La tierra ocre esquelética de Chancachuco, de Huashapá, contrasta con el paisaje de eucaliptos, guindos y nísperos de Huamantanga, La Unión, Santa Maria…….
Las torres de la iglesia se perfilan sobre el fondo pardo del del cerro Tanca Chuco,.
Al fondo, hacia el lado por donde nace el sol, por las quebradas de Iscos, donde nace los alisos, tumbos y arrayanes.
No hay balcones de historiadas rejas, ni vidrieras, ni muchachas que sueñan leyendo librotes sentimentales.
Apata es un paisaje denso, tranquilo de luz y sombra.
Su paisaje es bueno, recogido, conventual.
Mañana conoceré Cocahuasi.
Cocahuasi es una pintura sobre alista, paisaje onírico, huraño, esquelético. Semeja un viejo caminante que se hubiera quedado rezagado a la vera de los caminos pedregosos agobiado por el sol y muerto atormentado por la sed y por el cansancio.
Diríase que rehuye el contacto con las gentes de hoy es que entre sus piedras sin pulimentar duerme aun el natural recelo con los antañones miraban miraban a los hombres de allende los mares.
Todavía se conservan, si bien están a punto de desaparecer, las construcciones circulares que otrora habitaron hombres PRE Incas. Sobre estos restos crece una vegetación arisca que se protege con aguijones y espinas.
Los juncos sarmentosos, de dedos crispados, los gigantones, las huacaccasahas, con sus cien mil puñales afilados, la silata de púas agresivas y flexibles tallos constituyen un ejército de almas furiosas y de parcas vengadoras. Es el sueño de los poetas que riman sus versos con danza de húmeros y de blancas canillas. Su alma es el alma de los desenterradores.
Una nota muy tímida de vida lo ponen los culenes, los quinuales , pactes y quisguares de nevada cabellera.
Coca huasi parece que fue construido sobre el lecho de algún rió pre- histórico. El terreno es totalmente pedregoso, cubierto de grandes piedras grises con los cuales los de hogaño han construido muros de piedra, tan anchos que a veces se convierten en cómodos senderos.
El alma gris del paisaje onírico de Cocahuasi se identifica con el plomo de los líquenes que crecen precariamente sobre las piedras abundantes aprovechando toda partícula de tierra y con el pardo varo de musgos de los helechos, A falta del agua buena, del agua mansa, y por causa de los hielos intensos que caen, inclementes, en las noches de sereno, la vegetación agoniza; retorciéndose en patético rictus de desesperación.
La gente del pueblo conserva su temor supersticioso por los gentiles y pocos son los que se atreve, por las tardes a atravesar los senderos que cruzan por entre ruinas de esto que fue, en otros tiempos seguramente, pueblo floreciente, habitados por hombres como nosotros y que como nosotros también tuvieron sus vanidades sus miserias sus sueños y sus anhelos.
Cocahuasi no esta situado como todas las ruinas que han dejado los hombres primitivos de este valle en la cima de los cerros si no en un rincón de Apata, casi al pie de unos cerros ocres y pardos que se levantan hacia nor-oriente.
En los claros que otrora ocuparían, seguramente plaza publicas o recintos sagrados crecen hoy eucaliptos cenceños o frondosos culenes de esas flores moradas que al decir de las viejas no tienen el mismo poder curativo que los culenes de flores blancas que se cultivan e los jardines y en los huertos de los amantes de esta plantas aromáticas.
Viendo todo esto nos preguntamos donde esta a hora las mozas guapas y sus valientes guerreros, sus amautas y quipus y camayos.
¿Qué destino mejor o peor estaran corriendo?
Causa pavor pensar que algún día tendrán otros hombres y pisaran nuestras huellas.
¿Qué queda del hombre y sus quehaceres?. Ahora que pende sobre la cabeza de toda la humanidad y no podemos tampoco preguntarnos
¿Todo es pues vil materia, podredumbre y cieno,
Y con este ultimo pensamiento para mis hermanos de antaño fuime acribillando por una duda o más bien por muchas dudas.
Apara en las Galerías del Alma Niña
Para poner al alcance de mi alma y de mis manos estos paisajes he recorrido, calzando mis viejos botines de niño, las callejuelas perdidas, los huertos olorosos, las pedregosas orillas del riachuelo y he saltado las viejas tapias de piedra donde florecen los juncos para volver a correr entre los surcos que huelen a tierra seca de los magueyes corazones sangrientos, para robar los nidos de los pájaros y saborear la tuna de fruta deliciosa.
Una larga y benéfica procesión de nuevos y vigorosos retoños de eucaliptos, me condujo hasta el poblado. Bosquecillos de altivos y plateados eucaliptos, poblados de muñas olorosas, salvias de hojas asaetadas y azules florecidas bordean el camino al llegar al corazón mismo de esta villa de laderas floridas, donde habitan gentes honradas y laboriosas y hombres sencillos, generosos y valientes.
La escuela Rural, es el primer plano, se muestra alegre y coquetona. Sus verjas tapizadas de rosas dejan adivinar a través de su enrejado un jardín bien cuidado donde florecen en graciosa conformidad cipreses y margaritas.
Por el Escritor y Poeta Armando Castilla Martínez
He viajado al escondido pueblito de Apata, la villa de laderas Floridas, llevando conmigo el segundo tomo de los Ensayos de Don Miguel de Unamuno y Jugo, nacido en Bilbao en el año de 1864, en el mismo año y fecha en que naciera para la historia de los pueblos del Perú la tierra noble y generosa de Apata.
A la sazón, ya había leído un bellísimo Ensayo suyo, de entrañable valor poético y filosófico, de filosofía honda y sencilla, titulado el “Perpetuo Pescador de Caña” Su lectura: dulce apacible, escrita con especial pureza, cristalina, tersa, de delicado encanto, me trajo a la memoria aquella oda tan conocida del exquisito Fray Luis de León que empieza cantando la soledad del que huye hacia la paz del campo:
Que descansada vida la del que huye del mundanal ruido.
Buscaba reposo y frescura como don Miguel. Y ninguna compañía me hubiera sido mas grata en estos momentos como este Dn Quijotesco Dn. Miguel de Unamuno. Como el yo soy lo menos ciudadano que cabe y llevo el alma vestida no ya de hayas, robles, castañas y nogales y tapizada de helechos, de argoma y brezo. Mi paisaje esta aromado de retamas, ramillas, chinchilcunas y eucaliptos. Florecen en mis campos los cuadros y las tunas, los chaguales y los juncos.
Huyendo a mis propias miseriucas y, a las miserias de los otros había venido en busca de quietud, a dejar correr mi vida “en suave baño de resignada dejadez”. Junto a la orilla del río seco y ala sombra de alisos y quinuales saboreaba la música dulce y apacible de las aguas; la inefable sinfonía del aire tocando el bordón de las ramillas.
Me alegraba doblemente, de tener al alcance de mis manos al fuerte vasco y en la mansedumbre temblorosa de las aguas buscaba aquella alegre pradera donde cultivan los sabios los pensamientos mas altos y los sueños de verdes tallos.
A poco de abrir sus apasionados e inquietantes Ensayos encóstreme con uno de esos paisajes estremecidos y vivientes de Don Miguel. En ella recuerda una doble salida de luna llena, cuando a la vez que se alejaba reflejaba en el cristal del rió.
Yo había llegado al pueblito de APATA una tarde única. Los vientos quedaron sé dormidos en algún lejano bosquecillo de eucaliptos. El sol se deslizaba mansamente en el regazo de los montes. Estaba todo tan sereno. Tan quieto. La Luna, en estado de gravidez, asómese no bien se hubo ocultado el sol. Y como en aquella excursión de Don Miguel a la Villa de Ledesma, la luna, desnuda y pudorosa se bañaba en el hilillo de agua que cruz el pueblo, estremeciéndose de frió.
Pasa el riachuelo bajo un pontezuelo de piedra. Y los eucaliptos, hacen guardia. A su vera, a la vera del riachuelo, se retratan, mansamente tumbos de áureos frutos y rosadas flores alizos verdinegros, esbeltos y platinados eucaliptos de hojas largas a manera de guadañas y juncos y ramillas y capulies. Allí van a beber o a refrescar sus alas palomas torcazas.
En las mismas puertas del pueblo existe un campo todo vestido de verde, hoy dia la tarea destructora de las aguas de Enero, va reduciendo su belleza y su extensión, que llamamos cariñosamente “pashpita” y aquí , una era, gavillas de trigo y una chocita de paja,
Fue desde el quieto remanso de esa era que yo contemplaba como un pájaro de cera a cazar los “ucuys” que abundan en las aguas tranquilas de este ríos. Y fue esta misma noche de plenitud lunar, mientras juncos y chinchilcumas se estremecían, dulcemente de amor y de dulzura, cuando anegado de recuerdos evoque con pesadumbre y melancolía las noches rumorosas del “huayllar” y los juegos de la infancia: “la viudita”, “la torre”, “que pase el rey”. “el diablo con sus diez mil cachos y el angel con su bola de oro, que a hora, a la mitad del camino me anegaba en dulcisima tristeza.
Aquí, como en la Villa Ledesma, todos viven despacio. El gañan ara la tierra con parsonomia camina, tras la yunta, mediante. Mascullan las ovejas su oración tardinera y las pichiucitas prolongan su canto, con tono lastimero .Agosto la época de los vientos, transcurre con lentitud de buey. Los campos amarillentos se adormecen bajo el sol canicular. Una vaga melancolía se apodera de los más escondidos rescoldos del alma.
La tierra ocre esquelética de Chancachuco, de Huashapá, contrasta con el paisaje de eucaliptos, guindos y nísperos de Huamantanga, La Unión, Santa Maria…….
Las torres de la iglesia se perfilan sobre el fondo pardo del del cerro Tanca Chuco,.
Al fondo, hacia el lado por donde nace el sol, por las quebradas de Iscos, donde nace los alisos, tumbos y arrayanes.
No hay balcones de historiadas rejas, ni vidrieras, ni muchachas que sueñan leyendo librotes sentimentales.
Apata es un paisaje denso, tranquilo de luz y sombra.
Su paisaje es bueno, recogido, conventual.
Mañana conoceré Cocahuasi.
Cocahuasi es una pintura sobre alista, paisaje onírico, huraño, esquelético. Semeja un viejo caminante que se hubiera quedado rezagado a la vera de los caminos pedregosos agobiado por el sol y muerto atormentado por la sed y por el cansancio.
Diríase que rehuye el contacto con las gentes de hoy es que entre sus piedras sin pulimentar duerme aun el natural recelo con los antañones miraban miraban a los hombres de allende los mares.
Todavía se conservan, si bien están a punto de desaparecer, las construcciones circulares que otrora habitaron hombres PRE Incas. Sobre estos restos crece una vegetación arisca que se protege con aguijones y espinas.
Los juncos sarmentosos, de dedos crispados, los gigantones, las huacaccasahas, con sus cien mil puñales afilados, la silata de púas agresivas y flexibles tallos constituyen un ejército de almas furiosas y de parcas vengadoras. Es el sueño de los poetas que riman sus versos con danza de húmeros y de blancas canillas. Su alma es el alma de los desenterradores.
Una nota muy tímida de vida lo ponen los culenes, los quinuales , pactes y quisguares de nevada cabellera.
Coca huasi parece que fue construido sobre el lecho de algún rió pre- histórico. El terreno es totalmente pedregoso, cubierto de grandes piedras grises con los cuales los de hogaño han construido muros de piedra, tan anchos que a veces se convierten en cómodos senderos.
El alma gris del paisaje onírico de Cocahuasi se identifica con el plomo de los líquenes que crecen precariamente sobre las piedras abundantes aprovechando toda partícula de tierra y con el pardo varo de musgos de los helechos, A falta del agua buena, del agua mansa, y por causa de los hielos intensos que caen, inclementes, en las noches de sereno, la vegetación agoniza; retorciéndose en patético rictus de desesperación.
La gente del pueblo conserva su temor supersticioso por los gentiles y pocos son los que se atreve, por las tardes a atravesar los senderos que cruzan por entre ruinas de esto que fue, en otros tiempos seguramente, pueblo floreciente, habitados por hombres como nosotros y que como nosotros también tuvieron sus vanidades sus miserias sus sueños y sus anhelos.
Cocahuasi no esta situado como todas las ruinas que han dejado los hombres primitivos de este valle en la cima de los cerros si no en un rincón de Apata, casi al pie de unos cerros ocres y pardos que se levantan hacia nor-oriente.
En los claros que otrora ocuparían, seguramente plaza publicas o recintos sagrados crecen hoy eucaliptos cenceños o frondosos culenes de esas flores moradas que al decir de las viejas no tienen el mismo poder curativo que los culenes de flores blancas que se cultivan e los jardines y en los huertos de los amantes de esta plantas aromáticas.
Viendo todo esto nos preguntamos donde esta a hora las mozas guapas y sus valientes guerreros, sus amautas y quipus y camayos.
¿Qué destino mejor o peor estaran corriendo?
Causa pavor pensar que algún día tendrán otros hombres y pisaran nuestras huellas.
¿Qué queda del hombre y sus quehaceres?. Ahora que pende sobre la cabeza de toda la humanidad y no podemos tampoco preguntarnos
¿Todo es pues vil materia, podredumbre y cieno,
Y con este ultimo pensamiento para mis hermanos de antaño fuime acribillando por una duda o más bien por muchas dudas.
Apara en las Galerías del Alma Niña
Para poner al alcance de mi alma y de mis manos estos paisajes he recorrido, calzando mis viejos botines de niño, las callejuelas perdidas, los huertos olorosos, las pedregosas orillas del riachuelo y he saltado las viejas tapias de piedra donde florecen los juncos para volver a correr entre los surcos que huelen a tierra seca de los magueyes corazones sangrientos, para robar los nidos de los pájaros y saborear la tuna de fruta deliciosa.
Una larga y benéfica procesión de nuevos y vigorosos retoños de eucaliptos, me condujo hasta el poblado. Bosquecillos de altivos y plateados eucaliptos, poblados de muñas olorosas, salvias de hojas asaetadas y azules florecidas bordean el camino al llegar al corazón mismo de esta villa de laderas floridas, donde habitan gentes honradas y laboriosas y hombres sencillos, generosos y valientes.
La escuela Rural, es el primer plano, se muestra alegre y coquetona. Sus verjas tapizadas de rosas dejan adivinar a través de su enrejado un jardín bien cuidado donde florecen en graciosa conformidad cipreses y margaritas.
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